Una institución que todos deberíamos conocer

Casi todos conocemos al INE porque nos entrega la Credencial para Votar. También escuchamos su nombre cuando se acercan las elecciones, se instalan las casillas o comienzan a contarse los votos.

Sin embargo, pocas personas saben cómo está organizado o por qué, además del INE, existen organismos electorales en cada estado.

Comprenderlo no debería ser complicado. Estas instituciones pertenecen a la vida democrática del país y conocerlas, aunque sea en lo más básico, es una responsabilidad ciudadana.

No necesitamos convertirnos en especialistas. Basta con entender quién organiza cada elección, cómo se toman las decisiones y de qué manera podemos vigilar que nuestro voto sea respetado.

Primero: su nombre es simplemente INE

En ocasiones hablamos del “INE federal” para distinguirlo de los institutos electorales de los estados. Sin embargo, su nombre correcto es Instituto Nacional Electoral, porque trabaja en todo México.

El INE es un organismo público autónomo. Esto significa que no forma parte del Gobierno federal, no depende de la Presidencia de la República y no debe obedecer instrucciones de ningún partido político.

Se sostiene con recursos públicos y está obligado a cumplir la Constitución, las leyes, la transparencia y la rendición de cuentas.

Su autonomía no significa que pueda hacer lo que quiera. Significa que sus decisiones electorales deben tomarse con independencia, legalidad, imparcialidad y respeto al voto ciudadano.

¿Qué hace el INE?

Su responsabilidad más conocida es organizar las elecciones federales, en las que elegimos:

  • La Presidencia de la República.
  • Las diputaciones federales.
  • Las senadurías.

Pero también realiza otras tareas fundamentales:

  • Integra y actualiza el Padrón Electoral.
  • Elabora la Lista Nominal de Electores.
  • Expide la Credencial para Votar.
  • Determina la ubicación de las casillas.
  • Selecciona y capacita a los ciudadanos que reciben y cuentan los votos.
  • Fiscaliza los ingresos y gastos de partidos y candidaturas.
  • Establece reglas comunes para que las elecciones tengan condiciones semejantes en todo el país.
  • Coordina diversas actividades con los organismos electorales de los estados.

En palabras muy sencillas: el INE organiza las elecciones nacionales y prepara buena parte de la estructura que hace posible nuestro voto.

¿Cómo está organizado el INE?

Podemos imaginarlo como una institución con dirección, equipo de trabajo y presencia en todo México.

El Consejo General: quien toma las decisiones

El Consejo General es el principal órgano de dirección del INE.

Está integrado por una persona que ocupa la Presidencia y diez consejeras y consejeros electorales. Estas once personas tienen derecho a hablar y votar en las decisiones.

En sus sesiones también participan representantes del Poder Legislativo y de los partidos políticos. Pueden hablar, opinar, presentar argumentos y vigilar, pero no votan las decisiones del Consejo General.

Esto es importante: los partidos están presentes, pero no deciden con su voto lo que aprueba el Consejo.

La Junta General Ejecutiva: quien convierte las decisiones en trabajo

Si el Consejo General decide qué debe hacerse, la Junta General Ejecutiva y las áreas técnicas se encargan de llevarlo a la práctica.

Ahí se realizan los trabajos relacionados con el padrón, la organización electoral, la capacitación, la fiscalización, la administración y otras funciones especializadas.

Podríamos decir que el Consejo General lleva el volante y las áreas ejecutivas hacen funcionar el motor.

Las juntas locales y distritales: la presencia del INE en el país

El INE no trabaja solamente desde la Ciudad de México.

Cuenta con una Junta Local Ejecutiva en cada una de las 32 entidades del país y con una Junta Distrital Ejecutiva en cada uno de los 300 distritos electorales federales.

Las juntas locales y distritales son permanentes. Además, durante los procesos electorales se instalan consejos ciudadanos locales y distritales que vigilan y participan en la organización de las elecciones.

Son los brazos y las piernas que permiten que el INE llegue a estados, municipios, comunidades y secciones electorales.

¿Qué son los OPLE?

OPLE significa Organismo Público Local Electoral.

Cada entidad federativa tiene uno, aunque su nombre cambia de un estado a otro. En Baja California se llama Instituto Estatal Electoral de Baja California, conocido como IEEBC.

Los OPLE son organismos públicos autónomos responsables de organizar las elecciones locales. En ellas elegimos:

  • La gubernatura del estado.
  • Las diputaciones del Congreso local.
  • Las presidencias municipales.
  • Las regidurías y demás integrantes de los ayuntamientos.

También pueden encargarse de mecanismos locales de participación ciudadana, como plebiscitos, referéndums o consultas, de acuerdo con la legislación de cada estado.

¿Cómo se organiza un OPLE?

Los organismos electorales locales también tienen un Consejo General.

Normalmente está formado por una presidencia y seis consejerías electorales. Estas siete personas tienen voz y voto.

Los partidos políticos cuentan con representantes que pueden asistir, hablar y vigilar, pero no votan las decisiones del Consejo.

Las consejeras y los consejeros de los OPLE son seleccionados por el Consejo General del INE. Sin embargo, cada organismo local cuenta con autonomía en su funcionamiento y toma sus decisiones conforme a la Constitución y las leyes.

En Baja California, el IEEBC también dispone de áreas ejecutivas, técnicas y consejos distritales para organizar las elecciones estatales y municipales.

INE y OPLE: ¿quién hace qué?

La diferencia puede entenderse con esta comparación:

Actividad o elección Institución principal
Credencial para Votar INE
Padrón Electoral y Lista Nominal INE
Presidencia de la República INE
Diputaciones federales INE
Senadurías INE
Gubernatura de Baja California IEEBC
Diputaciones del Congreso de Baja California IEEBC
Presidencia municipal de Ensenada IEEBC
Elecciones de ayuntamientos OPLE de cada estado
Fiscalización de campañas federales y locales INE
Resultados preliminares de una elección local OPLE, bajo reglas nacionales
Declaración de validez de elecciones locales OPLE correspondiente

La explicación más sencilla sería:

El INE atiende lo nacional y los OPLE atienden lo local, pero ambos deben trabajar coordinadamente.

¿Cómo trabajan juntos?

El INE y los OPLE no son adversarios ni instituciones duplicadas.

Cuando coinciden una elección federal y una local, ambas autoridades firman convenios y distribuyen responsabilidades. El INE aporta el padrón, la lista nominal, la capacitación ciudadana y reglas comunes. El OPLE prepara materiales locales, organiza sus cómputos y declara los resultados de las elecciones del estado y sus municipios.

En una misma casilla podemos recibir diferentes boletas. Una puede servir para elegir diputaciones federales y otra para elegir autoridades estatales o municipales.

Para el ciudadano todo sucede en el mismo lugar, pero detrás existe un trabajo coordinado entre las autoridades nacionales y locales.

¿Por qué decimos que son instituciones ciudadanas?

Las elecciones mexicanas no quedan exclusivamente en manos de funcionarios.

Las personas que reciben las boletas, revisan nuestras credenciales, marcan la lista nominal y cuentan los votos son ciudadanos de nuestra propia comunidad seleccionados y capacitados para esa responsabilidad.

También existen consejos ciudadanos que participan en la vigilancia de los procesos electorales.

Los partidos pueden observar, opinar, presentar representantes e inconformarse por las vías legales, pero no son propietarios del INE ni de los OPLE.

Estas instituciones tampoco pertenecen a una consejera, un presidente, un gobierno o una fuerza política. Pertenecen a la vida constitucional y democrática de toda la ciudadanía.

Conocer también es participar

Ser ciudadano no consiste solamente en presentarse a votar cada cierto número de años.

También implica conocer las instituciones, revisar sus decisiones, exigir transparencia, denunciar irregularidades y defender su autonomía cuando sea necesario.

No debemos aplaudirlas ciegamente ni atacarlas por consigna. Debemos observarlas, comprenderlas y exigir que cumplan correctamente su trabajo.

Una ciudadanía desinformada puede ser manipulada con facilidad. En cambio, una ciudadanía que conoce sus derechos y entiende sus instituciones puede cuestionar con argumentos y participar con libertad.

La independencia comienza por estar informado

Como ciudadano independiente, creo que la independencia no significa vivir alejado de la política ni rechazar todas las instituciones.

Significa pensar con criterio propio, no obedecer consignas partidistas y defender aquello que beneficia a la comunidad, venga de donde venga.

El INE y los organismos electorales locales pueden cometer errores y deben rendir cuentas. Pero también representan décadas de esfuerzo para que los votos sean recibidos y contados por ciudadanos, bajo reglas conocidas y con mecanismos de vigilancia.

Antes de juzgar una institución, debemos conocerla.

Antes de repetir una acusación, debemos comprobarla.

Y antes de defender nuestro voto, debemos entender quién lo organiza, quién lo cuenta y qué autoridad responde por cada elección.

Una ciudadanía independiente no es la que se desentiende de sus instituciones, sino la que las conoce, las vigila y participa para mejorarlas.

José Alfonso Ramírez
Ciudadano independiente