No se trata de atacar personas ni partidos. Se trata de establecer una regla elemental: quien aspire a una responsabilidad mayor debe explicar primero qué hizo con la que ya tiene.
Ensenada no puede elegir solamente entre anuncios
Antes de escuchar quién quiere gobernar Ensenada, la ciudadanía debería revisar cómo cumplió cada aspirante cuando ya tuvo una responsabilidad, presupuesto, representación y una tribuna desde la cual trabajar.
El 19 de octubre de 2026, el diputado local Diego Alejandro Lara Arregui anunció su registro en la convocatoria para buscar la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación de Morena en Ensenada.
Es importante precisarlo: este registro no equivale todavía a una candidatura electoral formal. Sin embargo, distintos medios lo presentan como parte de la ruta política rumbo a la presidencia municipal de Ensenada en 2027.
Por eso, éste es precisamente el momento de comenzar a preguntar.
La pregunta no es quién quiere ser alcalde
La pregunta verdaderamente importante es:
¿Con qué resultados pretende solicitar una nueva responsabilidad pública?
No hago esta pregunta porque Diego Lara Arregui pertenezca actualmente a Morena. Tampoco porque antes haya llegado al Congreso representando a Fuerza por México.
La misma pregunta debe hacerse a cualquier persona que aspire a gobernar Ensenada, independientemente de su partido, apellido, grupo político o posición económica.
También deberá aplicarse a quienes, llegado el momento, pretendan participar por la vía independiente.
La rendición de cuentas no puede utilizarse únicamente contra los adversarios. Para que sea creíble, debe exigirse a todos.
Una información que merece aclararse
El medio Punto Norte publicó un análisis cuantitativo sobre la actividad de las diputadas y los diputados de Baja California. En esa revisión, Diego Lara Arregui apareció entre los cinco legisladores con menor actividad.
El estudio tomó en cuenta las intervenciones en tribuna, las iniciativas presentadas y los exhortos promovidos durante las sesiones del Pleno, desde el inicio de la XXV Legislatura, en agosto de 2024, hasta marzo de 2026.
El señalamiento es relevante y no debería ser ignorado.
Pero también debemos actuar con responsabilidad: una medición cuantitativa, por sí sola, no explica la totalidad del trabajo de un legislador. El registro oficial del Congreso muestra iniciativas y proposiciones presentadas por el diputado, algunas de ellas posteriores al periodo revisado por el medio.
Por eso no corresponde dictar una sentencia anticipada ni repetir calificativos como si fueran hechos definitivos.
Lo que corresponde es pedir información completa y permitir que el propio diputado responda.
Seis preguntas que merecen respuesta
Antes de hablar de candidaturas, fotografías, recorridos o relevos generacionales, el diputado Diego Lara Arregui podría presentar públicamente un informe sencillo, verificable y comprensible que responda:
1. ¿Cuál ha sido su asistencia efectiva?
¿Cuántas sesiones del Pleno y reuniones de comisión se realizaron durante su periodo y a cuántas asistió?
Si existieron ausencias, ¿cuántas fueron justificadas y cuántas no?
2. ¿Cuántas iniciativas propias presentó?
No solamente cuántos documentos llevan su nombre, sino cuáles fueron elaborados por él, cuáles presentó junto con otros legisladores y cuál es el estado actual de cada propuesta.
¿Cuántas fueron aprobadas, cuántas permanecen pendientes y cuántas produjeron un beneficio verificable?
3. ¿Qué resultados obtuvo para Ensenada?
¿Qué gestiones realizó específicamente para las colonias y comunidades del Distrito XVI?
¿Qué problemas relacionados con el agua, la seguridad, la movilidad, los servicios públicos, el desarrollo económico o la protección ambiental fueron atendidos mediante su intervención?
4. ¿Cómo utilizó los recursos públicos?
¿Cuánto dinero recibió para asesoría, gestión, representación, módulos de atención y actividades legislativas?
¿En qué fue utilizado y dónde puede consultar la ciudadanía esa información de manera sencilla?
5. ¿Por qué cambió de fuerza política?
El diputado llegó al Congreso representando a Fuerza por México y posteriormente se incorporó al grupo parlamentario de Morena.
Cambiar de partido no constituye por sí mismo una falta. Sin embargo, la ciudadanía merece conocer las razones, los acuerdos y los compromisos públicos que acompañaron esa decisión.
6. ¿Qué propone concretamente para Ensenada?
Más allá de hablar de juventud, transformación o relevo generacional, ¿cuáles son sus propuestas medibles para el municipio?
¿Qué haría frente al desabasto de agua, las calles deterioradas, la inseguridad, la recolección de basura, las zonas de riesgo, el crecimiento irregular y las necesidades de las delegaciones?
Preguntar no es atacar
En la política mexicana se ha vuelto frecuente responder a cualquier cuestionamiento acusando campañas negras, persecuciones o intereses partidistas.
Pero preguntar no es atacar.
Pedir cuentas no es una guerra sucia.
Revisar el desempeño de un representante popular tampoco constituye una descalificación personal.
Un servidor público que busca una responsabilidad mayor debería recibir estas preguntas como una oportunidad para presentar resultados y demostrar que está preparado.
Si existen logros, que se conozcan.
Si hay señalamientos incorrectos, que se aclaren con documentos.
Si hubo errores o pendientes, que se reconozcan.
Y si no existen resultados suficientes, la ciudadanía también tiene derecho a saberlo antes de tomar una decisión.
Una regla que debe aplicarse a todos
Ensenada no necesita comenzar otra temporada de promesas, bardas, fotografías y discursos.
Necesita establecer un nuevo estándar público para todas las personas que aspiren a gobernarla:
- Presentar su trayectoria completa.
- Informar sus resultados verificables.
- Transparentar los recursos utilizados.
- Responder preguntas ciudadanas.
- Explicar sus cambios políticos.
- Formular compromisos concretos y medibles.
La evaluación debe ser la misma para integrantes de Morena, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo, Partido Verde o cualquier otra organización.
Y debe ser todavía más rigurosa para quien se presente como independiente, porque la independencia no puede ser solamente una palabra: debe significar transparencia, congruencia y disposición para rendir cuentas.
Primero los resultados; después las aspiraciones
Ensenada no debe decidir solamente quién aparece más veces en las redes sociales o quién cuenta con el respaldo del grupo político más poderoso.
Debe valorar quién conoce sus colonias, quién escucha, quién trabaja, quién presenta soluciones y quién puede demostrar resultados.
El diputado Diego Lara Arregui tiene derecho a participar en el proceso interno de su partido y a expresar sus aspiraciones.
La ciudadanía, por su parte, tiene el mismo derecho a revisar su desempeño, formular preguntas y exigir respuestas.
Si el diputado responde con información clara y resultados comprobables, el debate público se fortalece.
Si no responde, ese silencio también será información.
No estoy en contra de una persona ni a favor de un partido.
Estoy a favor de que Ensenada conozca, compare y evalúe a todas las personas que pretendan gobernarla.
Soy José Alfonso Ramírez, ciudadano independiente. Creo que antes de pedir la confianza de Ensenada, hay que demostrar qué se hizo con la confianza que ya se recibió.
Fuentes consultadas
- Punto Norte: “Diego Arregui, uno de los diputados de BC más flojos y faltistas, se registra para la alcaldía de Ensenada por Morena”, publicado el 19 de octubre de 2026.
- Punto Norte: análisis cuantitativo “Estos son los diputados más flojos de Baja California”, publicado el 1 de mayo de 2026.
- Congreso del Estado de Baja California: registros públicos de iniciativas, proposiciones y actividad legislativa de la XXV Legislatura.

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